
Minería, energía y vivienda, la triple apuesta del Grupo AISA en San Juan
El empresario español Juan José Retamero, al frente del Grupo AISA y dueño de Gualcamayo reafirmó su compromiso con la provincia de San Juan a través de una ambiciosa estrateg...
El empresario español Juan José Retamero, al frente del Grupo AISA y dueño de Gualcamayo reafirmó su compromiso con la provincia de San Juan a través de una ambiciosa estrategia de inversiones que conjuga minería, energías renovables y desarrollo inmobiliario de alto nivel. Durante un reciente encuentro con la prensa, Retamero no solo repasó los pilares del proyecto Gualcamayo, sino que anunció la expansión de su presencia en otros sectores estratégicos, confiando en el potencial argentino y en el nuevo marco legal que ofrece el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Minería como base del desarrollo
"Gualcamayo nos permite a nosotros hacer", sintetizó Retamero, marcando al proyecto minero como el eje que viabiliza el resto de las apuestas económicas en la provincia. Con más de 300 trabajadores actualmente, el empresario proyecta que Minas Argentinas —operadora del yacimiento aurífero— escalará su nómina hasta alcanzar los 1.000 empleados en los próximos tres años. "La minería no solo genera empleo cualificado, sino también capacidad de consumo y, en consecuencia, dinamiza otros sectores de la economía", remarcó.
Desde su llegada a Argentina en 2015, el empresario enfocó su estrategia en aprovechar lo que define como una "ventana única de oportunidades" que ofrece San Juan. "Aquí hay licencia social, seguridad jurídica, condiciones geográficas y potencial técnico. Argentina puede perfectamente competir con Chile si logra consolidar condiciones para el inversor", afirmó.
Energía renovable: el segundo pilar
En paralelo al avance minero, el Grupo AISA también impulsa inversiones significativas en energías limpias. Retamero reveló que ya están listos para iniciar la construcción de un parque solar de 50 megavatios en San Luis y que en San Juan se avanza con un segundo proyecto de gran envergadura: una planta fotovoltaica con una inversión estimada de 600 millones de dólares. Ambos están dentro del esquema del RIGI, que otorga garantías de estabilidad fiscal, cambiaria y jurídica por 30 años a los proyectos que califiquen.
"El régimen es una liberación para Argentina. Le permite al inversor extranjero tener previsibilidad. Y si se vulneran sus derechos, tiene la opción de acudir a tribunales internacionales. Esa seguridad es la que hoy hace atractiva a la Argentina", sostuvo Retamero, destacando que fueron una de las primeras empresas en adherir al RIGI.
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